La ciudad inteligente de Valladolid, una iniciativa 2×1

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Valladolid es otra de las ciudades que aparecen en el ranking de las más ‘inteligentes’ de España. Sin embargo, el desarrollo que ha tenido lugar en ella dista en la forma de llevarse a cabo del de otras urbes. En primer lugar porque se trata de una iniciativa conjunta la que propone mejoras a la cotidianeidad de las calles y los barrios.

La iniciativa Smart City Valladolid y Palencia (VyP) está coordinada por la fundación tecnológica CARTIF. La realización de las mejoras no se pone en marcha con acorde a un programa cerrado sino que se plantean propuestas de proyectos concretos, para los que se busca financiación.

Al contrario que otras ciudades, que disponen de un proyecto central para hacer de ellas una ciudad inteligente, las mejoras en Valladolid (y en Palencia) llegan conforme se proponen y encuentran financiación. Este sistema se puso en marcha en julio de 2010, cuando CARTIF aglutinó en torno a sí a un “foro de entidades”, en palabras de Mónica Antón, directora de la Oficina de Transferencia de Tecnología de CARTIF.

Actualmente son 60 organizaciones las que están implicadas en la iniciativa. Entre ellas se encuentran empresas energéticas destacadas, como Iberdrola, Acciona. De hecho, la eficiencia es una de las metas en las que se hace más hincapié.

Aunque Antón califica la iniciativa prevista para Valladolid como “una ciudad inteligente muy amplía”. La movilidad inteligente también es una prioridad, así como la mejora de la comunicación entre el ciudadano y las instituciones. El sector del turismo es otra de las áreas que se quiere poner al día, junto con la gestión medioambiental.

“La gestión de residuos afecta a la imagen de la ciudad”, recuerda Antón, quien señala la conveniencia de mantener la limpieza y ello es parte de un tratamiento responsable del medioambiente.

Proyectos a medida

Valladolid contempla varios tipos de proyectos para crear servicios inteligentes. “Hay mejoras que tiene sentido implementarlas en un solo edificio, otras en un zona y otras a nivel más global”, explica Antón. Por ello existen iniciativas que se han aplicado exclusivamente a barrios de la ciudad.

La eficiencia energética debe tratarse de diferente manera si se tiene como objetivo una zona de la urbe o un edificio público. Además, la ciudad no es homogénea. La antigüedad de los barrios varía y, sólo eso, ya lleva aparejado que la problemática sea distinta. En TICbeat contactamos con la Agencia de Innovación y Desarrollo del Ayuntamiento de Valladolid para conocer el papel del consistorio en la iniciativa, pero no fuimos atendidos.

Simbiosis entre ciudades inteligentes

La iniciativa liderada por CARTIF tiene dos caras: Valladolid y Palencia. Pero lejos de añadir dificultades a la tarea, que se trabaje con dos ciudades a la vez ofrece beneficios a ambas. “Las desventajas todavía no las hemos visto”, contesta Antón, pasando rápidamente a los puntos positivos.

La directora de la Oficina de Transferencia de Tecnología de CARTIF señala que tanto Valladolid como Palencia se benefician la una de la otra. La primera se favorece de la experiencia medioambiental que ofrece la población más pequeña, donde este aspecto está mejor gestionado. Por el otro lado, al ser más grande en cuanto a extensión y número de habitantes la capital vallisoletana, Palencia puede aprender de la eficacia de su gestión.

Hay proyectos que son más propicios para ser llevados a cabo en una u otra ciudad, con lo que se puede elegir un escenario más adecuado para probar. Un ejemplo claro es el de la movilidad inteligente, que se puede poner en práctica en Valladolid con más facilidad debido a la mayor amplitud de su red de transporte.

Sigue el rastro de las ciudades inteligentes en nuestro especial sobre las principales smartcities de España

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